Cristianismo de Influencia Social

Nos parezca o no, todas estas instituciones y ministerios nos están claramente gobernando desde la ausencia de los valores mínimos que cada nación debe tener como pilares de su sociedad. Valores como la bondad, la sinceridad, la empatía, el amor, la paciencia, la gratitud, el perdón, la humildad, la responsabilidad, la solidaridad y el respeto son cada vez menos frecuentes en nuestro contexto.

Es curioso que, aunque somos una sociedad consciente de la ausencia de esos valores, muy poco, a veces casi nada, hacemos por cambiar esta situación. Teóricamente es la iglesia la encargada de promover y difundir estos valores, sin embargo, es por muchos considerada cómo egoísta, incapaz,  y acusada de no vivir lo que pregonan.

Quizá sea por estas causas que, no destacan, no influyen, no dan la hora en los medios, no son tomados en cuenta por quienes están en el poder.

Para ser cristianos destacados e influyentes, NO necesitamos ser reconocidos como la religión oficial, sino:

1) Ser competentes en los cargos que Dios nos permita tener, y

2) Vivir según los principios y valores que Dios nos da en su Palabra.

Considerando que todos los añadidos por el Señor a su Iglesia, provienen de algún lugar de este mundo, TODOS necesitamos ser transformados por Él, al punto de que nuestra identidad sea conforme al carácter y madurez de Cristo, “hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, y alcancemos la edad adulta, que corresponde a la plena madurez de Cristo.” (Ef 4.13 NTV).

Al leer el libro de Mateo (5:14-16) entendemos que Dios nos llama para ser intencionalmente diferentes, a dar a conocer su carácter y sabiduría , “Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial”.

Estamos en una etapa de la historia en que se evidencia la importancia de las religiones como determinantes en la vida de los pueblos. Sabiendo que el evangelio es vida y poder debemos levantar las acciones que demuestren el cambio que queremos ver.

Este es el encabezado

Lorem ipsum dolor sit amet consectetur adipiscing elit dolor
Ir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad